Cuando tu página web (o la de tu empresa) está online no significa que el trabajo está terminado y que las visitas y los clientes llegarán solos. De hecho, te sorprendería la cantidad de organizaciones y profesionales que sí, tienen página web, pero no saben muy bien para qué.
En este artículo vamos a hablar precisamente de esto: qué elementos y buenas prácticas debe incluir una página web, desde el punto de vista de un copywriter profesional, para ofrecer todo su potencial y lograr los mejores resultados.
Tener una página web por tenerla no es suficiente.
“Teníamos una web antigua pero que cumplía su labor. Después decidimos actualizarla con un diseño mucho más innovador y hemos notado que han caído las ventas.”
“Invertimos bastante en publicidad de pago y vemos que la gente hace clic en los anuncios, pero después eso no se traduce en ventas en nuestra web.”
“Creemos que tenemos una buena página web, pero es como si fuéramos invisibles a Google y a los motores de búsqueda, no aparecemos y casi no tenemos visitas”.
“Tenemos una mejor web que nuestros competidores, pero su página siempre aparece más arriba en los resultados de búsqueda, no entiendo cómo es posible.”
“Toda la información de los productos la he añadido yo en persona, porque soy quien mejor conoce los productos, pero no consigo lograr las ventas que me gustaría.”
Todos estos comentarios podrían ser opiniones reales de clientes que contactan con un profesional para averiguar por qué su página web no genera los resultados esperados. Incluso quizá te identifiques con alguno de ellos.
La cuestión es que tener una web no es suficiente. Una web que no genera resultados es solo un coste fijo que no aporta nada. Y ya que has destinado recursos (tiempo y dinero) a crear o rediseñar una web, ¿no deberías esperar algo en retorno?
Qué diferencia a una web que genera resultados de una que no.
Según este artículo de Forbes, en 2024 hay publicadas 1.090.000.000 páginas web en internet, es decir, más de mil millones. De ellas, algo menos de 200 millones se consideran activas, lo que ya da una idea importante de la poca atención que ponemos en mantener y actualizar las páginas web una vez publicadas.
Según el mismo artículo, en 2023 el 71% de los negocios tenían su página web, incluyendo tanto multinacionales como pequeños negocios. Siempre se ha dicho que internet es el mayor escaparate del mundo, y lo cierto es que lo es, pero también está abarrotado de competencia luchando por tener la atención de los usuarios.
En este contexto, hay muchas páginas web que destacan y logran obtener buenos resultados: aquellas que siguen buenas prácticas y cumplen con ciertos criterios, que en su mayoría son simples pero poderosos.
Las webs que tienen contenido relevante, claro y optimizado a conversión, tienen la base fundamentar sobre la que lograr buenos resultados (que complementan con otros factores como producto, oferta, etc.).
Pero si el punto de partida es una web que no tiene contenido relevante, no es clara ni está orientada a conversión, tu propia web se está convirtiendo en una barrera que limita las ventas.
La (triste) realidad de la mayoría de páginas web.
Este fenómeno puede verse de forma muy sencilla en muchas páginas web (te sorprendería en cuántas, solo tienes que echar un vistazo tú mismo/a).
Solo por ver algunos ejemplos, hay páginas web:
- donde el copy (los textos) lo ha hecho alguien que no conoce los principios básicos del copywriting, o alguien que simplemente los ha copiado de la competencia.
- en las que lo primero y único que ves al inicio de cada página es un carrusel de imágenes que el visitante no entiende por falta de contexto.
- hechas por el cuñado de turno que dice que no merece pagar dinero a un profesional para hacer una página web.
- donde lo más importante es hablar de mí, de yo, de mi empresa y de todo lo buenos y bonitos que somos, sin hacer ninguna referencia a los problemas y necesidades de la audiencia, y cómo podrías ayudarles.
- O donde la estructura e información son tan caóticos que resulta imposible seguir un flujo claro y pide a gritos que abandones la página.
Como te decía, esto o cosas similares es lo que ocurre en muchas páginas web.
Y lo peor es que hay empresas que ni siquiera son conscientes de las carencias que tienen sus páginas web y el coste que les está suponiendo, aunque sea teniendo en cuenta solo el coste de oportunidad.
Aquellas organizaciones que cuidan y mejoran su web tienen una ventaja competitiva respecto a un activo que, recordemos, cumple las funciones de un comercial 24-7 en internet.
Y si te estás preguntando si es necesario rehacer tu página web entera para poder mejorarla, la buena noticia es que no es necesario.
La forma más sencilla y rápida de optimizar una web es optimizando lo que dice: sus textos y su contenido. Mejorar esto te ayudará a atraer más tráfico, que a su vez interactúe más con tu web, ya sea para solicitar información, generar leads o ventas.

No necesitas rehacer tu web entera para mejorarla.
No sé qué me da más pereza, si rehacer una web o hacer una mudanza. Y eso que las mudanzas son una de las cosas que más odio de este mundo.
Y es que rehacer una web por completo es algo que, si bien muchas veces es necesario, hay otras ocasiones en las que se puede evitar. Además de todo el trabajo y estrés que genera, rediseñar una web entera también implica:
- Pasar de nuevo por caja: rediseñar una web entera desde cero requiere de una inversión en tiempo, dinero y recursos que puede ser importante (dependiendo de la web).
- Interrupción de las operaciones: puede que te quedes un tiempo con la web fuera de servicio, lo que puede afectar a las operaciones comerciales y la experiencia de tus usuarios.
- Riesgo de pérdida de SEO: cambiar la estructura puede impactar en el posicionamiento SEO que ya tenga la web.
- Nuevo aprendizaje: tendrás que adaptarte a una nueva estructura o sistema de gestión de los contenidos (como el blog), lo que puede sobre cargar al equipo responsable.
- Incertidumbre sobre los resultados: no siempre hay garantía de que la nueva web genere mejores resultados, siendo una apuesta que tiene su riesgo.
Aquí es donde las auditorías web se presentan como una alternativa muy interesante. Este tipo de auditorías analiza la web para identificar áreas problemáticas y proponer acciones correctivas de una forma rápida y económica, y sin necesidad de rehacer la web entera.
A continuación te explico más en detalle.
Qué es una auditoría web de copywriting.
Es una auditoría web realizada por un copywriter profesional.
Dentro del mundo de las páginas web hay involucrados muchos profesionales: diseñadores, desarrolladores, copywriters, SEOs, etc., y cada uno tiene su propio ámbito de especialización. En el caso de los copywriters, nos centramos en el contenido, es decir, los textos y el mensaje que intentan trasladar.
Esto es importante ya que el contenido es una de las principales variables a la hora de, primero, llevar tráfico a la web, y segundo, lograr resultados, ya sean ventas, suscripciones, descargas, etc.
Qué incluye una auditoría web de copywriting.
Los copywriters tenemos una función muy específica al trabajar en páginas web: analizar qué mensaje se lanza y cómo se puede decir para:
- lograr los mejores resultados posibles
- ayudar a las visitas a avanzar de una página a otra
- resaltar las necesidades del lector
- llevarle de la mano a que realice la acción que más nos interese, como una compra o fijar una cita.
De forma muy resumida, nuestro propósito en estas auditorías es valorar si el contenido de la web está funcionando todo lo bien que podría hacerlo, y si no es así, qué se debería hacer para lograrlo.
Que no incluye una auditoría web de copywriting.
Como te decía, la auditoría web de copywriting pone el foco en el contenido, por lo que aspectos que no suelen incluirse en estas auditorías son:
- Arquitectura del sitio web
- Programación y código
- Diseño puramente estético y aspecto visual (aunque sí que valoramos que exista un balance entre el diseño y el contenido, y que el diseño facilite la transmisión del mensaje)
- SEO técnico (a diferencia del SEO en contenidos, que sí se incluye en las auditorías de copywriting)
- Usabilidad y experiencia de usuario en todo lo relativo a la parte técnica (tiempos de carga, sistema de navegación, etc.), porque lo relativo a mensajes y textos también se valora en esta auditoría.
Como ves, hay ciertos aspectos o áreas donde nuestra tarea se puede solapar con la de otros profesionales, y la razón es muy sencilla: para lograr el resultado que buscamos no podemos quedarnos exclusivamente en el copy, tenemos que considerar algunos aspectos básicos en áreas como la usabilidad, el diseño o el SEO.
Piénsalo, si una web no es amigable, los contenidos por sí solos no van a evitar que las visitas se vayan de la web. O si hay un slider que hace que la página sea muy lenta en la carga, el contenido no va a lograr nada. O si el posicionamiento de la web es tan malo que no conseguimos que atraiga tráfico, da igual el mensaje que lances porque nadie lo va a ver.
Por eso baso mis auditorías en estos 3 pilares.

Los 3 pilares principales de mi auditoría web de copywriting.
Para que una web esté optimizada a nivel de contenidos, hay que cumplir con estos 3 pilares básicos:
- El fundamental es el contenido: basado en principios de copywriting y marketing de respuesta directa
- SEO on-page para usar las palabras clave principales de forma estratégica dentro del contenido
- Aspectos básicos de diseño y usabilidad que permitan una navegación y uso que ayude a las visitas
Estos 3 pilares después se desagregan en varios criterios, que a su vez se desagregan en ítems específicos que analizo en la web.
Por ejemplo, a nivel de contenido, algunos de los criterios que analizo son:
- La claridad de las páginas
- La orientación al cliente
- La longitud de los contenidos
- El flujo que genera el contenido
- Si es consistente
- Si está optimizado para la conversión
- Etc.
Como te digo, estos son solo algunos de los criterios que valoro, y que cada uno de ellos está compuesto por diferentes ítems. En total, en mi auditoría web analizo 91 ítems dentro de estos 3 pilares de los que te he hablado.
¿Tu web está generando los mejores resultados que podría ofrecer?
Si tienes dudas sobre si tu web incorpora las mejores prácticas y está logrando los mejores resultados que podría dar, antes de liarte y rehacer la web entera puedo auditarla, ahorrándote mucho tiempo y dinero.
Mediante estas auditorías realizo un análisis de todas las páginas de tu web, contrastándolas con las mejores prácticas mediante mi check-list de 91 ítems. Una vez realizado el análisis te entrego y presento un informe detallado con todos los puntos fuertes y áreas de mejora de tu web, incluyendo un plan de acción con todas las recomendaciones para optimizar tu web y mejorar sus métricas.
Como resultado, tu página web mejorará su rendimiento comercial, atraerá más visitas, generará más leads y ventas, y todo ello de una forma muy rápida y económica.
¿Te interesa? Escríbeme y hablemos.